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  • UN POQUITO DE YOGA PARA PRACTICAR EN CASA

    UN POQUITO DE YOGA PARA PRACTICAR EN CASA

    Aquí te muestro algunas posturas en movimiento y algunos ejercicios de respiración, en principio sencillos, para que vayas encontrando el gusto de practicar en casa, aunque sea unos instantes. Para que te habitúes a entrar un poco en ti, a estar un poco contigo, encontrando un espacio-tiempo para ti, íntimamente contigo. 

    Lo que puede ocurrir, es que, si no tienes práctica o no la suficiente, algunas cosas de las que te propongo no te resulten nada fáciles. En este caso, no te preocupes en absoluto, intenta, prueba y explora hasta donde llegues, sin forzar. Regula tus esfuerzos e intenta disfrutar a medida que te vayas familiarizando con la práctica.  

    En cada propuesta, normalmente doy varias opciones por si a alguien le va bien, y le resulta fácil ir más allá. Si no te va bien, quédate con la propuesta inicial o la más fácil y realizable para ti. 

    Es muy importante que aprendamos a regularnos, tanto en el esfuerzo muscular, de coordinación o postural. Tenemos que darnos tiempo, para que nuestra estructura ósea, articulaciones, musculatura y demás, vayan poco a poco fortaleciéndose y flexibilizándose. Es fundamental desarrollar paciencia para la realización de cualquier propuesta, dejando atrás las prisas, las comparaciones y los juicios hacia nosotros mismos o hacia quien sea.  

    Es muy gratificante ir desarrollando tranquilamente una actitud receptiva, sensibilidad y una escucha interna. Ser honestos con lo que sentimos, respetar nuestros limites, para así irlos trascendido poco a poco. Cuando sea el momento todo se irá dando, no antes. Podemos aprender a disfrutar del presente, estemos en el punto en que estemos. 

    Espero que te sirva y te sea útil. Y, de nuevo, deja en cada momento lo que no te sirva y enfócate en lo que sí, aunque parezca poco al principio. Recuerda que el camino más largo empieza con el primer paso. Te lo agradecerás. 

    Namasté 

    Jordi 

  • Cómo aquietar la mente

    Cómo aquietar la mente

    En este texto que acompaña al vídeo, solo quiero señalar algunos puntos que me parecen importantes. Más adelante haré un video o un artículo donde hablaré de lo que se ha dado en llamar, la Meditación.  

    Si tienes alguna práctica en aquietar tu mente, seguro que lo agradeces mucho. Aquietar la mente es como un bálsamo para el alma. Es una limpieza mental, que también nos ayuda a despejar de interferencias nuestro estado emocional. Es sintonizar con una frecuencia de paz, de apertura, de receptividad a Lo que nos alimenta y nos nutre verdaderamente. Y como toda práctica, requiere acostumbrarse y adentrarse en ella, hasta que se vaya dando de forma más natural. 

    Entonces, es necesario un método, porque si no, en lugar de aquietar, parece que vienen más pensamientos a interferir. Es como cuando limpiamos la casa, no se puede limpiar de cualquier manera, sino que hay que hacerlo ordenadamente. Pero, en ese caso, como ya estamos acostumbrad@s, quizá no nos damos ni cuenta del método. Cada uno tiene el suyo, el que le va bien y le funciona. Pues con la “meditación” igual. Cada un@ ha de encontrar la forma que le va bien.  

    Una manera fácil, como te comento en el vídeo, es contar del 10 al 1. Lo que no he dicho en la grabación y que a mí me enseñaron desde el principio y me ha ido estupendamente y siempre lo enseño, incluso en el Hatha Yoga, es soltar, aflojar con cada exhalación, por dentro y por fuera. Manteniendo la posición, con la columna erguida tan cómodamente como puedas, soltar todo lo que te permitas con cada exhalación, en este caso mientras vas contando.  

    Después de 5 o 10 minutos, cuando quieras dejar de contar, antes de finalizar, antes de levantarte, simplemente observa, sin pretender cambiar nada. Observa cómo estás, sin pensar, dejándote sentir y quizá aflore en ti algo más amplio y sereno. No busques nada, pero quizá te puedas abrir a la Paz en ti, a tu Guía interna de Luz o simplemente a la Serenidad, llámalo como tú quieras.  

    Después, hayas sido consciente o no de lo que haya ocurrido, puedes darte las gracias, si quieres, por haberte dejado entrar ahí, en ese espacio de exploración en ti, en tu corazón, en tu mente. Y también si tú quieres, puedes dar las gracias a la Luz en ti, o insisto, llámalo de la forma que conecte más contigo en cada momento. Sin ninguna prisa, todo se irá dando en el momento adecuado, no se puede forzar

    Si al dejar de contar, sientes que no estás cómod@ o estás inquiet@ y solo quieres acabar y levantarte, no te preocupes, hay algunas personas que al principio es normal que les suceda. Si te ocurre eso, puedes probar a hacer unas respiraciones suavemente largas y tranquilamente profundas para que te ayuden a salir de ese estado intranquilo y luego ya salir de la práctica levantándote despacio si es posible.  Pero si te has calmado suficiente, puedes acabar como sugiero que acabemos, como he dicho antes, si quieres, dando las gracias. La gratitud siempre abre las puertas. 

    Gracias. 

    Om Shanti 

    Sat Nam 

    Namasté 

  • La Navidad como símbolo

    La Navidad como símbolo

    La condición de casi todo el mundo es el dualismo. La mente cree en el dominio del sujeto y el objeto. Creemos práctica y objetivamente, que de hecho hay un sujeto –yo- y un objeto, concretamente, todo lo demás. Es el modelo de la física newtoniana. 

    Se cree que la totalidad de la manifestación, los objetos que constituyen el llamado universo, existen separados del yo, y que yo los puedo manipular; este “yo” hace referencia al cuerpo y al cerebro que parece hacerlo funcionar. 

    Entonces, nos parece que todo está fuera de nosotros, fuera de ti, apartado, separado, que no tiene nada que ver. El Todo, o la Paz, el Amor, la Luz, Dios o como quieras llamarlo, parece que está en alguna parte ahí afuera, fuera de ti, separado. 

    Si te paras a reflexionar, o mejor dicho, a aquietar tu mente, aunque solo sea por unos instantes, es probable que te des cuenta o quizás vislumbres, que todo problema viene de esta creencia en la separación. 

    Parece muy simple y quizá por eso no lo creas. Pero recuerda que la verdadera Solución y por tanto el verdadero problema, no es aquel que parece muy complicado, sino que, en verdad, detrás de toda aparente complicación, hay algo muy simple, que a menudo nos asusta reconocer. 

    Estamos en Navidades, una Navidades muy atípicas por la situación de pandemia en la que nos encontramos. Y aunque hay quien lo ha pasado o lo está pasando muy mal y hay quien no lo puede contar, recuerda, si quieres, que en verdad no estamos separados y que todo lo que ocurre es siempre, aunque no lo parezca y nos rebelemos, una oportunidad para ver las cosas de otra manera, abriendo la mente. Esa es la lección a aprender siempre

    Lo que parece ocurrir -no todo el mundo lo percibe de la misma manera- no es nunca algo aparte, no es casual, ni siquiera justo o injusto (al margen de la razón aparente), ni tampoco es para fastidiar o para castigar, a no ser que tú decidas verlo así.  

    Si cuando percibimos desagrado, supuesta indiferencia, culpa, temor, rabia o cualquier emoción que nos contraiga, además, nos flagelamos con ello o lo que es lo mismo, lo mantenemos en la conciencia para seguir dándole espacio, realidad, poder; al final sufrimos aún más y podemos caer enfermos. Y aunque no caigamos enfermos, nos deprimimos y nos amargamos, justificando nuestro sufrimiento con lo que nos viene “de afuera” (le echemos la culpa a algo que parezca externo o a nosotros mismos, no hay ninguna diferencia), cediendo así nuestro poder por completo, cayendo en el victimismo. Y así sí que no hay nada que hacer, más que sufrir. Si eso es lo que quieres, adelante. Pero no tiene por qué seguir siendo así. 

    El símbolo de la Navidad es una estrella: una luz en la oscuridad. No la veas como algo que se encuentra fuera de ti, sino como algo que refulge en el Cielo interno, y acéptala como la señal de que la hora de tu Ser verdadero ha llegado. Él llega sin exigir nada. No le exige a nadie ningún tipo de sacrificio. En su Presencia la idea del sacrificio deja de tener significado, pues Él es el Anfitrión del Amor. No tienes más que invitar a Aquel que ya se encuentra en tial reconocer que Su Anfitrión es Uno y que ningún pensamiento ajeno a Su Unicidad puede residir allí con Él. 

    En definitiva, el Amor no está separado de ti, no sigamos dejándolo fuera, pues solo Él puede traer consigo la verdadera Paz y la Liberación. 

    Y por supuesto, no tienes que esperar a la Navidad. Aunque ahora mismo estamos en Navidades. En cualquier momento, siempre, puedes sentir esa Luz en ti, y darle la bienvenida. Solo es necesario estar dispuesto, abrirse a esa posibilidad, no hay que saber cómo se hace. Él se encarga, tu Guía interno de Luz, tu Ser verdadero. Tan solo entrégale a Él de verdad, todo lo que te duele, lo que te inquieta, lo que te hiere, para que puedas realmente verlo todo de otra manera, con Su Visión, que es realmente la tuya. 

    Buen camino 

    Om Shanti  

    Namasté 

  • Saludo al Sol

    Saludo al Sol

    La Salutación al Sol (Sûryanamaskâra, en Sánscrito), es por sí misma una serie concentrada de Hatha Yoga. Es el Karana (posturas en movimiento enlazadas) más conocido del Yoga. 

    Con un/a buen/a profesor/a, primero hay que aprender a realizar los movimientos correctamente, o al menos con una buena base, siempre hasta donde un@ pueda llegar con una cierta comodidad, adaptándose a su propio límite cómodo. Y después se aprende a coordinar cada movimiento con la inhalación o exhalación correspondiente, de la forma más fluida posible y con un ritmo uniforme. Naturalmente, desde el principio se tendrá en cuenta la respiración, como siempre, pero hasta que no se afiance la ejecución de las posturas en movimiento, no se afinará en la coordinación, ritmo y fluidez. 

    Estas tres formas del Saludo al Sol, siendo la segunda la más suave y la tercera la más activa, proporcionan una excelente movilización energética y un buen calentamiento, para la realización posterior de posturas estáticas. Sirven de preparación muscular y articular y estimulan todos los órganos y sistemas del cuerpo. Primero hay que hacer los movimientos más lentos y a medida se van dominando al compás de la respiración correcta, se van haciendo más rápidos y entonces la movilización energética aumenta. 

    Entre muchos otros beneficios, el Saludo al Sol tonifica el sistema nervioso gracias a las elongaciones y flexiones sucesivas de la columna vertebral. Aumenta la actividad cardíaca y la irrigación sanguínea de todo el organismo. Oxigena y ventila los pulmones a fondo y tonifica el sistema digestivo dilatando y comprimiendo el abdomen. Y por supuesto, refuerza el sistema inmunitario.

    Hay que ir con cuidado, con mucha sensibilidad, conciencia y honestidad siempre, al menos practicando Hatha Yoga, y sobre todo los Karanas. Aunque en muchas clases se emplea el Saludo al Sol al principio para calentar, como tradicionalmente se ha hecho, yo hago otros calentamientos para acceder al Saludo al Sol, de manera que se esté más preparad@ para su realización. Depende del nivel de práctica y preparación que tengan l@s alumn@s. 

    El Saludo al Sol, idealmente se practicaría al alba, cuando sale el sol, como su nombre indica saludamos al sol cuando aparece, que además es cuando se supone que el aire tiene más Prana (energía cósmica). Al practicarlo, se piensa en el poder cósmico del sol. 

    Sin embargo, está claro que la mejor hora para su práctica es aquella en la que haya mejor disposición para realizarla. Si se hace por la mañana, al igual que una clase completa de yoga, prepara para encarar en el día con más energía, serenidad y confianza. Y si se hace por la tarde-noche, prepara para que el descanso nocturno sea más efectivo y completo. 

    Feliz práctica.

    Recuerda que tienes DESPERTAR, tu Centro de Descubrimiento y Desarrollo Interior. Tu Centro de Yoga en Palma. Para clases presenciales u online.

    Om Shanti

    Namasté

    Jordi

  • Saludo a la luna

    Saludo a la luna

    El Saludo a la Luna (Chandranamaskar, en Sánscrito) de Yoga Dinámico, es una base excelente para cualquier estilo de Hatha Yoga que se practique, para cualquier forma de Yoga realizada a través de movimientos corporales. Yoga Dinámico no se refiere a que los movimientos sean más dinámicos, sino a una dinámica interna. No es un estilo de Hatha Yoga, sino una metodología creada por Godfrey Devereux, que puede adaptarse a cualquier estilo, como he mencionado antes. 

     Una de sus particularidades, enormemente interesantes por todo lo que aportan, es que insiste ya desde el principio en Prânâyâma. Pero no como ejercicios de respiración, que también se hacen, ni tampoco en el control de la respiración, sino en todo lo contrario. Justamente insiste en la liberación de la respiración todo el tiempo, mientras se hacen todas las posturas enlazadas (Karana) del Saludo a la Luna y en cualquier cosa que se haga o se deje de hacer en todo momento. De hecho, el Saludo a la Luna es la base para aprender a hacerlo y a disfrutarlo, junto con el desarrollo de los siete principios que se utilizan, que son: alargar, ensanchar, enraizar, suavizar, con el mínimo esfuerzo muscular necesario posible, sensiblemente y honestamente.  

    Dejar la respiración libre, no es nada fácil, aunque pueda parecerlo. Pero es muy gratificante, revelador y beneficioso ir aprendiéndolo. Es necesario darse cuenta primero, que cuando se toma conciencia de la respiración y también cuando se han de coordinar movimientos al ritmo de ella, hay una tendencia muy marcada a dirigirla, tirando de la inhalación y empujando la exhalación. Sea para hacerla más rápida y corta o más lenta y larga. A menudo se dirige de forma inconsciente, por eso es tan importante desarrollar una atención permanente tranquila y relajada, que además es imprescindible para una práctica óptima en todos los aspectos y fundamental para tener una vida sana y plena. 

    Es necesario tomar conciencia de que se está dirigiendo la respiración para ir empezando a dejar de hacerlo. No hay que pretender respirar, sino que es dejar que el cuerpo lo haga como quiera, libremente, de forma tan natural como sea posible. Esto solo se consigue, como todo, con la práctica. Cuanto más aprendes a relajar el núcleo de tu cuerpo, tu respiración se va haciendo más libre y natural.

    Si te detienes a pensar por un momento, te darás cuenta de que el cuerpo respira solo, no hay que esforzarse por respirar. Respiramos todo el tiempo sin percibirlo, lo que ocurre es que a menudo bloqueamos la respiración inconscientemente, por no estar en el presente, por desconexión, por las preocupaciones y/o por las emociones que no gestionamos bien.

    Es muy beneficioso tomar conciencia de la respiración, pero simplemente eso. Aunque cuando la restringimos, después, en algún momento, tenemos que tomar algunas respiraciones más profundas para oxigenar, desbloquear y soltar. A medida vamos respirando consciente en la clase, no necesitamos respirar tanto o tantas veces de manera profunda. Vamos aprendiendo a dejar que el cuerpo tome el aire que necesite en cada momento sin interferir o haciéndolo lo menos posible. En Yoga Dinámico se dice que así se unifica el cuerpo y la mente. Aunque ese tema lo dejaré para más adelante ya que merece un artículo aparte. 

    Buena práctica, buena vida.

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    Namasté

  • Importancia del Yoga en medio de la Pandemia.

    Importancia del Yoga en medio de la Pandemia.

    Practicar Yoga siempre es muy beneficioso. Aunque en estos momentos que estamos pasando todos a nivel mundial, es, si cabe, más beneficioso e importante. El Yoga, no solo se basa en posturas que puedan parecer extrañas y/o difíciles, sino que recoge un amplio y vasto océano de posibilidades. Hay personas que incluso hacen Yoga sin saberlo. Bueno, con esto quiero decir que, aunque en occidente se ha conocido más el Hatha Yoga o el Yoga postural o físico, los Yogas principales abarcan el trabajo con la Mente y con el Corazón.  

    Pero incluso dejando aparte el Jñâna Yoga, el Karma Yoga y el Bhakti Yoga, el Hatha Yoga (refiriéndome a cualquier Yoga realizado a través de movimientos corporales) y el Raja Yoga, que se podría decir el Yoga de la Meditación, nos pueden ofrecer magníficos resultados, al menos si se realizan con la suficiente conciencia y honestidad. 

    ¿Por qué es especialmente importante y beneficiosa esta práctica en los momentos actuales de Pandemia? Creo que podrás entrever la respuesta. Aquí te comentaré las principales razones que yo puedo ver. En primer lugar, el Yoga, al menos el Yoga que yo propongo, puede ayudar a ver las cosas de otra manera. Proporciona serenidad, centramiento, equilibrio y confianza. Redirige hacia una conexión interna para encontrar tu propio espacio interno de paz.  

    Todo esto se hace con la mente, claro, y el trabajo con el cuerpo-mente puede ayudar. Siempre recordando que no hace ninguna falta, ni debemos hacer aquello que no podamos realizar con una cierta comodidad, desarrollando una atención tranquila y relajada para tratarnos con mucho cariño. Eso no suele ser nada fácil ¿eres consciente de ello?  

    La principal razón que he mencionado antes es suficiente por sí misma, ¿no te parece? De hecho, todo lo que hacemos con el cuerpo-mente, todas las posturas en movimiento o estáticas, respiración, sellos energéticos, meditación, relajación… es para llevarnos a ese resultado. Además de adquirir tono muscular, fuerza, elasticidad, equilibrio, dejar de tener dolores, tener más concentración, una energía más libre, fluida y ligera. También tonifica el sistema nervioso gracias a las elongaciones de la columna vertebral y estimula todos los órganos y sistemas del cuerpo. 

    Con estos beneficios todo se puede encarar mejor en la vida y en estos momentos es muy conveniente. Es posible que cuanto más afectados nos hayamos encontrado o nos encontremos por las circunstancias actuales, que ya se dan desde hace nueve meses, más ayuda y beneficio podremos notar.

    Bueno, como un parto después de nueve meses, esperemos que, por fin, con este nuevo año que va a entrar podamos encontrarnos mejor. Sin embargo, estos deseos que normalmente nos damos, son, si te paras a reflexionar, muy infantiles. Es como esperar que ocurra un milagro, que alguien solucione las cosas. Pero ese deseo no va a solucionar nada, al contrario, cada vez sentimos que estamos más a merced de algo que no controlamos. Y por supuesto que no podemos controlar lo que sucede, pero, en cambio, si podemos controlar, o mejor dicho, elegir, como nos tomamos lo que sucede. He aquí la clave. El milagro, en el trabajo interior que yo hago, no se refiere a un fenómeno externo, sino a un cambio de percepción en la mente.

    Podemos empezar haciendo algo, como poner a punto nuestro cuerpo y nuestra mente, y luego nos daremos cuenta de que no necesitamos hacer tanto, sino que es una cuestión de percepción.  

    Recuerda que tienes DESPERTAR, tu Centro de Yoga en Palma, para clases presenciales u online.