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  • Tomar una decisión en la Mente o decidir interiormente

    Tomar una decisión en la Mente o decidir interiormente

    La única libertad que realmente tenemos, es la de poder elegir con que parte de nuestra mente queremos ver todo lo que parece suceder. ¡Nada más y nada menos! 

    Como ya sabes, no puedes cambiar lo que sucede, pero lo que sí puedes cambiar, y aquí está la clave, es la forma de tomártelo, la forma de verlo. Esto es lo que realmente marca la diferencia, pase lo que pase. Pero claro, hace falta tiempo y práctica para ir entrenando nuestra mente para ir viendo las cosas de otra manera. Sobre todo, hay que quererlo de verdad. Si tienes claro, que la forma que tienes de ver las cosas no te hace feliz, pues es responsabilidad de cada un@ asumir cómo está viendo o, mejor dicho, desde dónde está viendo y cambiar esa forma de ver, si con la actual no se siente bien. Y como todo, es un aprendizaje, en el que te puedes dar el tiempo necesario para aprender. Si un@ quiere aprender un idioma o tocar un instrumento, o cualquier otra cosa, tiene que tener claro su propósito y ser coherente con él, dedicando tiempo, esfuerzo justo y paciencia.  

    Es muy útil recordar que nuestra mente está dividida, y que hay únicamente dos formas de ver. Todas las aparentes, diversas y múltiples formas diferentes con sus dilemas y complejidades vienen de la misma parte de la mente. Que, aunque parezca que es diferente de la parte que puede hacernos sentir bien en un momento dado, es la otra cara de la misma moneda, ya que ese aparente bienestar se tornará en un momento u otro en un malestar. Es una parte dual que surge de lo que creemos ser, no de lo que realmente somos. A esta parte de la mente se le puede llamar la mente errónea. Y a la otra parte de la mente, que viene de esa Guía interior que nos recuerda lo que verdaderamente somos, se le puede llamar la mente correcta. 

    La mente errónea opera desde la culpa, el miedo y el juicio, muchas veces inconscientemente. 

    La mente correcta actúa desde la inocencia, el amor y el no-juicio. 

    Hay una tercera parte en la mente, que es la que decide entre las otras dos partes, la mente errónea y la mente correcta. Es la parte de la mente que realmente toma las decisiones. La mente tomadora de decisiones que menciono en el vídeo. 

    Es muy importante no confundir la forma con el contenido. La forma es lo que parece suceder, lo que ven los ojos del cuerpo y el contenido es lo que verdaderamente importa. El contenido es la mente, la parte de la mente con la que decidimos ver, nos queramos dar cuenta o no. 

    En la forma todos somos diferentes, en el contenido todos somos iguales, tanto en la mente errónea, como en la mente correcta.

    Buen camino.

    Namaste

  • «Los tres tipos de respiración»

    «Los tres tipos de respiración»

    Practicar y familiarizarse de alguna manera con los tres tipos de respiración es muy útil. Y para practicar Yoga, diría yo que es fundamental, sobre todo para los pranayama o ejercicios respiratorios. El hecho de diferenciar a voluntad la respiración abdominal, de la torácica o costal y de la clavicular, nos va a proveer de una conciencia corporal y respiratoria que, si no tenemos, nos dificultará y nos limitará la práctica. Por no decir que resultará incorrecta, y entonces simplemente no accederemos a los beneficios que podríamos obtener. 

    De forma natural, lo ideal, es que respiremos siempre, en la vida en general, desde el vientre, si puede ser desde el vientre alto, por encima del ombligo. Pero si esto no se entrena, a no ser que ya te salga sin esfuerzo, puede ser difícil de realizar y es muy fácil desanimarse y juzgarse, que es justamente lo que más nos retrasará en nuestro camino, en cualquier caso. Me refiero a que, si estás dispuest@ a practicar, lo haces y si no, pues no lo haces y no pasa nada. Pero claro, si practicamos Yoga, tenemos que ser consecuentes, sobre todo si hacemos pranayama como he comentado antes. Incluso si queremos respirar bien, y aprovechar bien nuestra capacidad pulmonar. Tal como si queremos aprender algo hemos de estudiarlo y practicarlo, no hay otra manera. 

    En mis clases, desde el principio, yo propongo elevar y ensanchar suavemente las costillas desde abajo, los bordes costales, y mantenerlas así, con el núcleo del cuerpo tan relajado como sea posible. Cuando hacemos eso, ya sea sentad@s o de pie sobre todo, el movimiento respiratorio va de forma natural, si no dirigimos nada, a la parte alta del vientre. Para que esto suceda, hay que dejar la respiración tan libre y natural como sea posible. Si no sucede, es que todavía no hemos practicado suficiente y, por lo tanto, quizá estemos tensando y dirigiendo en lugar de relajar y soltar. Cuando con la práctica podamos hacerlo de alguna manera, sentiremos, más tarde o más temprano, como se activa un flujo energético sutil, por la columna vertebral, que suele notarse por el plexo solar y con la practica va abarcando más partes del cuerpo-mente. Es la energía, el Prana, sin la activación del cual no hay Yoga, puesto que no es algo solo físico.  

    Para practicar Hatha Yoga o Yoga Postural, en principio, basta con esa disposición e intención de mantener las costillas suavemente elevadas y ensanchadas, tan relajad@s por dentro como podamos. Habrá posturas en las que esto resultará más fácil y otras no tanto. Entonces, en cada momento, hacemos lo que podemos, tan relajados por dentro como sea posible. Y a medida vamos practicando con esa intención, vamos tomando más conciencia de la respiración, de nuestro cuerpo y de los procesos por los que vamos pasando y el efecto que producen. De manera que podemos ir accediendo a nuevas formas de hacer y de sentir. 

    Disfruta con la práctica, hagas lo que hagas. Llegando siempre hasta donde puedas, sin forzar. Con tus limites cómodos en cada momento. Con esfuerzos inteligentes. 

    Muchas Gracias  

    Namaste 

    Om Shanti  

  • Un poquito de mi historia

    Un poquito de mi historia

    Cuando me inicié en el yoga, hace 29 años, no tenía ni idea de donde me metía. Un compañero de trabajo y amigo me lo recomendó porque yo necesitaba ayuda. Uno de mis mejores amigos me decía que no aceptara la ayuda de nadie, que tenía que ser fuerte y recuperarme por mí mismo. Pero yo solo no sabía cómo hacerlo. Aunque tenía un buen trabajo y me divertía mucho en mi vida, sentía como una sensación de frustración, de fracaso, no le encontraba el sentido a mi vida. Como si no diera la talla o no supiera vivir. Creo que era una mezcla de todo. Pero yo no sabía por qué me sentía así….  

    Empecé con un tipo de meditación al que llamaban Kriya Yoga que me ayudó mucho y luego hice algunos cursos de rebirthing (renacimiento) y lo que llamaban sanación espiritual. Seguidamente ya empecé con las clases regulares de Hatha Yoga con un profesor con una gran sensibilidad. La verdad es que no había hecho nunca nada igual, aunque sí que había leído sobre los maestros yoguis y libros de autoayuda. En cualquier caso, todo lo que iba aprendiendo me parecía que en algún nivel yo ya lo sabía, me resonaba mucho. Y al mismo tiempo era novel e inocente en todo aquello. Lo que puedo decir, es que me maravilló y me sentía como en casa después de largo tiempo. Pensé que nunca más me iba a deprimir con lo que ya sabía y había experimentado, pero claro…jajaja…volví a caer y más profundamente todavía. Hasta que comprendí, con los años, que un trabajo de liberación es un proceso que lleva tiempo. Pero si tienes paciencia, puedes empezar a sentir sus beneficios muy pronto. Sin embargo, el inconsciente es muy amplio y hay que tomárselo con mucha calma y confianza, con agradecimiento y muy buen humor. Ese es el camino, sabes hacia donde te diriges, pero no te centras en cuando llegarás al final. Aquí y ahora, a cada instante, no hay nada más. 

    Cuando me encuentro en mis clases, talleres y sesiones, no puedo dejar de transmitir, de alguna manera, lo que me sale de dentro y va conmigo de forma natural, después de toda la formación que tengo durante tantos años, no solo de yoga, sino de crecimiento personal, trabajo interior terapéutico y espiritual. Mi experiencia me ha llevado a comprender que lo que realmente importa es enseñar, y por lo tanto aprender a sentirnos mejor, sin imposiciones. Aprender a aceptarnos en cada momento con lo que hay, con lo que tenemos, sentimos o interpretamos. Tanto físicamente, si estamos en una práctica de Yoga, en las colocaciones y posturas estáticas o en movimiento, como en los ejercicios de respiración, meditación, relajación o cualquier cosa que se proponga. Que no hace falta llegar hasta ningún determinado punto, que con lo que cada uno puede, tiene y siente en cada momento está bien. Aprender a no forzar, a regularse, a aceptarse ahí donde uno llega. Estimularse sí, claro, pero no lastimarse. Trabajar con esfuerzos inteligentes, con límites cómodos para poder entrar en estado de meditación en cada postura, física o mental. En realidad, siempre es la mente, aunque parezca ser el cuerpo. Eso es lo que realmente hace avanzar, a todos los niveles. Recordando, sobre todo, que siempre hay otra manera de ver las cosas, a uno mismo y a los demás, que nos ayuda a sentirnos con más ligereza. 

     Una de mis prioridades es enseñar las bases para adquirir atención, una atención mantenida, tranquila y relajada. Eso permite desarrollar sensibilidad, y así puedo guiar hacia la honestidad con uno mismo y hacia la conciencia, mucha conciencia de todo lo que vamos pensando y haciendo y como nos va influyendo física, energética, emocional y mentalmente.  Así vamos adquiriendo una conciencia más integrada y unificada, y por lo tanto feliz, de todos los aspectos de nuestro ser. Es un proceso lento y progresivo, naturalmente. Y yo te acompaño en ese proceso. Un proceso que, de forma natural, con la práctica, se va extrapolando a todas las áreas de la vida, de tu vida, cómo la sientes, cómo la vives y qué eliges. Pero no en la forma, sino en el contenido, en tu Mente. 

    Muchas Gracias.

    Namaste

  • Colocación y Calentamiento

    Colocación y Calentamiento

    En este vídeo, te muestro un poco la colocación correcta para estar sentad@ en el suelo, en tu esterilla y después un poco del calentamiento que suelo hacer en mis clases. 

    Es importante que reconozcas que, si al sentarte directamente en la esterilla, no puedes hacer bien la anteversión pélvica (colocar los huesos de las caderas hacia delante) y por tanto no puedes mantener erguida tu columna vertebral de forma cómoda, tendrías que colocar debajo de tus isquiones (huesos de los glúteos, o de asiento) un cojín especial, o el llamado ladrillo o bloque de yoga, para que tus caderas queden más elevadas con respecto a tus rodillas. Esto, sobre todo, sería para permanecer un rato sentad@, para hacer pranayama (respiración), para meditar, o para empezar la clase, en quietud, como yo hago en las mías, para tomar conciencia de cómo estamos por dentro, y antes de iniciar el movimiento empezar desde un lugar más sereno y más consciente. Incluso puedes mantenerte sentad@ en el soporte mientras vas haciendo los movimientos de calentamiento, si así los haces más fácilmente. 

    En principio la respiración (inhalación y exhalación) en yoga, se hace siempre por la nariz. Cuando se hace de otra manera para un fin en concreto, se dice específicamente. 

    Para que tengas claro lo que es, cuando menciono “el núcleo corporal”, este, va desde el ano hasta el cerebro. Hemos de intentar mantenerlo relajado siempre. Con la práctica lo iremos consiguiendo. Hay veces que nos resultará fácil y otras veces, depende de la postura, no tanto. En cualquier caso, como todo, hazlo hasta donde puedas sin agobiarte. Para relajar el núcleo de tu cuerpo, tienes que ir entrenándote en llevar a tu conciencia siete puntos de tu cuerpo, e irlos aflojando. Con la práctica podrás ir relajando más partes a la vez, hasta que lo puedas hacer simultáneamente con todos los puntos, con todo tu núcleo corporal. Y si no, pues vas relajando uno por uno. Estos son: ano, ombligo, garganta, mandíbulas, ojos, frente y orejas. 

    Feliz práctica. 

    Recuerda que tienes DESPERTAR, tu Centro de Yoga en Palma. 

    Tu Centro de Descubrimiento y Desarrollo Interior. 

    Om Shanti 

    Namaste 

  • ¿Cómo enfrentar el miedo a la enfermedad  -Covid-?

    ¿Cómo enfrentar el miedo a la enfermedad -Covid-?

    El miedo puede manifestarse de muchas maneras, y de hecho es lo que hace. La mayoría de las veces ni nos damos cuenta de ello, atribuimos nuestro malestar a otras razones. Y en muchas ocasiones nuestros actos están guiados por el miedo y creemos que lo están por el amor. No sé si seguir en esta dirección, pues hay muchas cosas que no estamos dispuest@s a reconocer todavía. 

    Nos pasamos la vida justificando nuestras insatisfacciones, rechazando así nuestro poder para elegir lo que verdaderamente nos llevaría más allá de todo eso. Una excusa perfecta para negar nuestra propia responsabilidad es la queja y la justificación de nuestro malestar. 

    Todos tenemos miedo, lo admitamos o no, lo reconozcamos o no. Hay un miedo inconsciente que se manifiesta de múltiples maneras. En realidad, el miedo es una defensa contra el Amor, que es a lo que verdaderamente tenemos miedo. El Amor es nuestra verdadera naturaleza. Está más allá del cuerpo, de toda forma, de todo límite, del tiempo, del espacio y de la dualidad. Como creemos en la separación y queremos mantener nuestra identidad separada, individual, independiente, nuestro yo, nos aterra el Amor que todo lo abarca, porque para nuestro yo, eso significa desaparecer en Él. Es como una gotita de agua, que parece haberse separado del océano y para ella, volver a su fuente, que en realidad es el gran gozo, pues parece su muerte, su desaparición. 

    Lo más frecuente es que neguemos esta afirmación, hasta que nos demos cuenta de ello. Pero, un momento… párate a reflexionar por un instante. Si no sientes perfecto Amor en todo momento, ¿crees acaso que el Amor te ha abandonado? ¿Cómo va el Amor a abandonar a nadie si es el Amor, que todo lo abarca, que todo lo incluye y a nada ni a nadie excluye? No tiene nada que ver con lo que llamamos amor en este mundo. ¿No será que somos nosotros los que nos hemos desconectado del Amor? 

    Soltar el control asusta ¿no es cierto? A lo mejor piensas que ya sueltas. ¿Te has dado cuenta alguna vez de que podrías haberte ahorrado mucha preocupación o sufrimiento si simplemente hubieras soltado? En realidad, aunque pensamos que controlamos, es un falso control. Podemos controlar hasta cierto punto, pero hasta ahí donde controlamos no es controlar nada ciertamente. Lo que tenga que ocurrir ocurrirá, nos pongamos como nos pongamos o hagamos lo que hagamos.  

    La aceptación, que es lo opuesto a la resignación, es una de las cosas más saludables. Haz lo que puedas, estando tan tranquil@ como te sea posible en cada momento. Y si no puedes estar tranquil@, puedes aceptar como estás sin sentirte mal, castigarte o sentirte culpable por estar mal, estés como estés y por la razón que sea. En la medida en que te acompañes a ti mism@ cuando estés mal, no acusándote ni acusando a nadie, claro, te irás encontrando mejor de forma natural. 

    Puedes entrenar tu mente en la Confianza de dejar que las cosas ocurran, de hecho, van a ocurrir igualmente. Si quieres cambiar algo adelante, puedes intentar o hacer todo lo que quieras hacer, faltaría más, pero, la clave, es que, si no lo consigues tal como tú crees que tienes que hacerlo, no te castigas por ello.  

    Todo tiene una razón de ser, aunque no la veamos. Lo que nos ocurre en la vida, o lo que percibimos que nos ocurre, aunque nos ponga del revés, no tiene nada que ver con un castigo, a no ser que tú lo quieras ver así. Y lo que te afecta más, es una oportunidad más clara para cuestionarte si estas mirando en la dirección adecuada. Las lecciones que la vida parece ponernos, las vamos aprendiendo en la medida en que No nos tomamos lo que ocurre como algo personal, y en querer darnos cuenta de que nada ni nadie tiene el poder, en realidad, de arrebatarnos la paz interior. Solo un@ mism@ tiene el poder de elegir en favor de su Paz interior o en contra de Ella. Cuanto más nos resistimos más sufrimos.    

    Es normal que haya miedo, la solución no es querer huir del miedo, pues así solo le damos más realidad. Si quisiéramos observar el miedo y reconocer que simplemente viene de un mal asesoramiento. Es decir, para acceder verdaderamente al poder de tu mente, has de saber que nuestra mente está dividida. No es difícil de reconocer, a menudo estamos diciendo sí por una parte y no por otra, en una misma situación o decisión. Entonces, hay una guía interna que nos lleva hacia el juicio, la culpa, el miedo y otra Guía interna que nos lleva hacia el recuerdo de nuestro verdadero Ser, que todo lo trasciende, hacia el camino de la Paz donde no hay dualidad, ni buenos ni malos… 

    Lo que ocurre es que, como he dicho antes, justo eso es lo que más miedo nos da. Paradójicamente, no es a la oscuridad a lo que más tememos, sino a la Luz, porque creemos qudesapareceríamos en Ella y dejaríamos de ser “yo”. 

    Es por eso que tenemos miedo, pues lo creamos para “protegernos del Amor”. Aunque eso ahora está en lo más profundo del inconsciente. Si simplemente quisiéramos observar todo esto sin sentirnos culpables por ello, este miedo iría desapareciendo poquito a poquito sin sentir miedo por ir dejando el miedo, jejeje…. 

    Está claro que aquí en este mundo todo cambia y todo perece, lo único seguro es eso. Para encontrar verdadera seguridad tienes que acceder adentro de ti, donde reside el Ser Verdadero, el Amor y la Paz Inmutables que todo lo abarcan. Y aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos. Está Unificado. 

    La clave, es que, hagas lo que hagas y pienses lo que pienses en cada momento, te acompañes a ti mismsin reñirte, sin acusarte, con una dulce sonrisa, sin toda esa seriedad que le da tanta realidad al sufrimiento. Tienes todo el derecho a sufrir si quieres, argumentando y justificando lo que quieras. Pero no tiene por qué seguir siendo así. También tienes todo el derecho a la Paz verdadera. Puesto que es tuya por derecho propio, es tu herencia natural, de hecho, es nuestra verdadera naturaleza. 

    Om Shanti (significa yo soy Paz

    Te abrazo con todo mi Corazón 

  • ¿Cuáles son los beneficios Físicos que me aporta el Yoga?

    ¿Cuáles son los beneficios Físicos que me aporta el Yoga?

    Los beneficios que aporta el Yoga a quien lo practica son muchos, y cada vez más se corroboran científicamente. Aquí solo voy a exponer algunos de los beneficios físicos, para que puedas recordarlo, tenerlo en cuenta y comprobarlo por tu cuenta, si no lo estás haciendo ya.  

    Si practicas con una cierta regularidad, podrás notar los beneficios bastante pronto, depende de cada cual. Notarás que vas ganando fuerza y más conciencia corporal y por tanto una mejora de tu postura. Poco a poco sentirás como va aumentando tu energía. 

    A medida que vas practicando Yoga, respiras mejor y sientes como va aumentando tu capacidad pulmonar. Si vas practicando con sensibilidad y honestidad y vas aprendiendo a regular tus esfuerzos, irás notando que vas ganando en flexibilidad y equilibrio. También en fluidez, ligereza y agilidad. 

    Sentirás, en un momento o en otro, como tu columna vertebral, tu estructura ósea, tus huesos y articulaciones están más fuertes y elásticos, y por tanto más protegidos. 

     Quizás notes también, como, inevitablemente, la práctica del Yoga va regulando tu metabolismo, te ayuda a mantener sano tu sistema nervioso y fortalece tu sistema inmunitario. 

    Para concluir, te diré que, básicamente, todos los sistemas corporales, los doce que hay, están directamente implicados en la mejora que supone la práctica. 

    Espero que disfrutes de tu práctica, pues el aprender a disfrutarla es lo que mayores beneficios concede. 

    Recuerda que tienes DESPERTAR, tu Centro de Yoga en Palma. 

    Buena práctica. 

    Gracias 

    Namasté 

  • 11  Pasos para desarrollar atención y calmar la mente

    11 Pasos para desarrollar atención y calmar la mente

    1. Cuando puedas párate un momento. 
    1. Siéntate con tu columna vertebral erguida, tan relajadamente por dentro como te sea posible y cierra los ojos. 
    1. Toma 5 respiraciones suavemente largas y profundas por la nariz. 
    1. Empieza a observar tu respiración (permitiendo que el aire entre y salga por la nariz), dejando que tu cuerpo respire como quiera sin que tú interfieras, o lo menos posible. 
    1. Cada vez que venga la exhalación, sin empujarla puesto que ella sale sola, afloja por dentro completamente. 
    1. Permanece ahí sin más, durante unos 5 minutos, o el tiempo que consideres mientras puedas seguir con una cierta comodidad. 
    1. Si te cuesta mantener la atención, que al principio es muy normal, cuenta al revés, del 10 al 1, en el fondo de tu mente. Con cada exhalación cuenta uno, el número que corresponda. Y cuando llegues al 1 vuelve con la siguiente exhalación al 10. Sigue contando tan serenamente como puedas sin parar, con cada exhalación, aprovechando para soltar con cada número. 
    1. Cada vez que te pierdas en el contar, vuelve felizmente al 10. 
    1. Al principio puedes estar unos 5 minutos, mientras permanezcas con una cierta calma. Y aunque estés comod@ no estés más de 15. 
    1. Cuando quieras concluir, deja de contar y simplemente observa cómo te sientes, aceptándote tal cual estés, hayas llegado hasta donde hayas llegado. Disfruta de las sensaciones sean cuales sean. 
    1. Antes de salir de la meditación e incorporarte a tus quehaceres cotidianos tan tranquilamente como te permitas, resérvate unos instantes, con los ojos cerrados todavía si puede ser, para dar la Gracias a tu Guía interna de Luz y a ti mism@, por haberte dejado entrar, aunque sea solo un poquito, en ese espacio propio interno de Paz. 

  • Adhama Prânâyâma. Respiración abdominal.

    Adhama Prânâyâma. Respiración abdominal.

    Adhama Prânâyâma es el prânâyâma más básico. Los prânâyâmas son ejercicios respiratorios yóguicos. Prânâyâma significa control, regulación de la respiración o energía sutil (prâna). A mí también me gusta llamarlo liberación de la respiración, como en el Yoga Dinámico. De hecho, en mis clases de yoga, la propuesta, en general, es que todo el tiempo seamos conscientes de la respiración, hagamos lo que hagamos o dejemos de hacer, para ir dejándola fluir tan natural y libremente como sea posible en cada momento. Hacer esto, como se dice en Yoga Dinámico, es prânâyâma. 

    Sin embargo, en los ejercicios respiratorios yóguicos, llamados tradicionalmente prânâyâmas, es muy interesante y beneficioso también, aprender a dirigir la respiración de diversas maneras, y con sus respectivas retenciones, es decir, haciendo una pequeña pausa (en principio) después de inhalar y con la práctica también después de la exhalación. Hay varios en los que se van alternando las narinas nasales e incluso se recorren mentalmente circuitos corporales con la respiración y se pueden hacer diversas visualizaciones. Los prânâyâma  limpian y equilibran los nâdî y los hemisferios cerebrales y capacitan para la concentración. 

    Antes de empezar a hacer todo esto, hay que aprender los tres tipos de respiración, la abdominal, la costal y la clavicular. En el vientre, en las costillas y en la parte alta del pecho respectivamente. De hecho, el siguiente prânâyâma es Raja Prânâyâma, la repiración completa, donde se implican estas tres partes. 

    El Prâna, llamado en castellano “la energía”, es el aliento o fuerza vital, la energía sutil que da vida física y regula el metabolismo anímico y todas las funciones fisiológicas del cuerpo. El Prâna fluye por todo el cuerpo a través de la red de los nâdî, los conductos o canales energéticos. 

    Para hacer mi explicación breve, solo quiero añadir que, podemos utilizar esta respiración abdominal para volver a la respiración natural, la cual surge del vientre. Como cuando éramos bebes. Cuando un@ está calmad@ la respiración va de forma natural al vientre. Podemos ir practicando está respiración, con las pautas que te propongo en el video, para ir entrando en calma y también para entrar después en un estado meditativo donde conectar, si quieres, con tu Guía Interna de Luz. 

    Gracias. 

    Namasté 

    Jordi 

  • Una Relajación guiada

    Una Relajación guiada

    Aquí tienes una relajación guiada con mi voz, para cuando quieras probar de sumergirte en este estado. La relajación aporta muchos beneficios y con la práctica se va haciendo cada vez más profunda. El propósito es mantener la conciencia despierta mientras se hace, me refiero a no dormirse y mantenerse consciente todo el tiempo. Si te duermes no pasa nada claro, a veces un@ se queda en un estado semiconsciente, pero se trata de que, con la práctica, vayas manteniendo la conciencia, de manera que puedas relajar más profundamente, y disfrutar de ello conscientemente. 

    Primero, como te voy indicando, es permitirte ir soltando todo tu cuerpo físico, después se va abriendo el cuerpo energético. Todos los canales energéticos, meridianos, nadis, y Chakras (centros de energía), se van abriendo y equilibrando en la medida que te vas entregando abierta y confiadamente. Las emociones entonces, también se van estabilizando de alguna manera y la mente se va aquietando. 

    Siguiendo una voz, es más fácil normalmente. En esta relajación, verás que te dejo un pequeño espacio en silencio, para que vayas integrando los efectos de todo lo que te has permitido soltar e incluso ir soltando más profundamente. Después, te voy guiando para que vayas saliendo despacito de la quietud de tu cuerpo y volviendo a la normalidad manteniéndote tan relajad@ como puedas. 

    Es posible que tengas que ir acostumbrándote, pero después de un buen relax, un@ no se queda medio dormid@ o con poca energía, sino todo lo contrario. Te quedas con un caudal energético disponible para hacer todo lo que tengas que hacer más abierta, feliz y confiadamente. 

    Puedes hacer este relax cuando estés dispuest@ a hacerlo y, sobre todo, después de una clase de Yoga. Te lo agradecerás. 

    Espero que lo disfrutes. 

    Buen camino. 

    Om Shanti  

    Namasté 

    Jordi 

  • Cómo ayuda el Yoga a reforzar el sistema inmunitario

    Cómo ayuda el Yoga a reforzar el sistema inmunitario

    El Yoga, además de proporcionar múltiples beneficios para el cuerpo y para la mente, es quizás, uno de los más efectivos y comprobados refuerzos naturales para el sistema inmunitario, que podemos adoptar para una vida más sana en todos los sentidos.  

    La práctica regular de yoga contribuye a reducir la ansiedad, el estrés, la tensión y el nerviosismo. Ayuda a estabilizar el sistema inmunológico, volviéndonos más fuertes y resistentes a cualquier tipo de agente patógeno o amenaza externa. Lo cual es beneficioso no solo a la hora de combatir o incluso evitar trastornos leves como catarros, gripes o infecciones de garganta, sino también para contrarrestar los efectos de un sistema desequilibrado y sus consecuencias más a largo plazo, como pueden ser alergias, psoriasis, esclerosis y demás enfermedades autoinmunes. 

    El Yoga nos ayuda a respirar de manera adecuada, estimula el sistema linfático, permite expulsar toxinas del cuerpo y mueve la sangre hacia los órganos vitales. 

    El sistema inmunitario está compuesto por lo que se denominan órganos linfoides y cada uno de ellos desempeña distintas funciones en la producción, maduración y liberación de linfocitos, que son los encargados del correcto funcionamiento del sistema inmune y la protección del organismo. La médula ósea, el timo, el bazo, el sistema linfático y el sistema circulatorio son los principales componentes del sistema inmunitario y todos ellos se encuentran muy implicados en la práctica del yoga. 

    El Yoga, busca el equilibrio del cuerpo y de la mente y la conexión de ambos mediante el desarrollo de la conciencia a través de la respiración, la realización de distintas posturas o asanas, la meditación y la relajación. En líneas generales, todos los ejercicios favorecen un mejor funcionamiento de los órganos implicados en el sistema inmunológico, aunque hay algunos más específicos para el timo o el bazo, mientras que otros buscan incrementar la capacidad de generación de células linfoides de la médula ósea fortaleciendo los huesos. 

     Ya conocemos la eficacia del Yoga a la hora de reducir el estrés, y cada vez está más aceptada la relación entre la exposición prolongada a factores causantes de estrés y el padecimiento de un gran número de enfermedades y dolencias de lo más variadas.  

    Efectivamente, el sistema inmunitario y el sistema nervioso central están íntimamente conectados. Estudios científicos realizados en el campo de la psiconeuroinmunología han demostrado que existe un punto de reunión en donde el sistema nervioso autónomo se comunica directamente con el sistema inmunológico, mediante las células del sistema inmunológico (linfocitos, que viajan por el torrente sanguíneo por todo el organismo). Cuando se encuentran con células que reconocen, las dejan en paz, pero si se topan con células que no reconocen, las atacan. Esto nos defiende contra los virus y las bacterias. A veces sucede que las células del sistema inmune no logran reconocer algunas células del propio organismo y las atacan, creando así una enfermedad autoinmune. Las células del sistema inmunitario son producidas, maduradas y almacenadas en varios órganos:  

               La Médula ósea 

    Para que la médula ósea pueda producir los linfocitos es necesario que se produzca una constante y correcta oxigenación, de ahí la importancia de reaprender a respirar y los ejercicios de pranayama. 

               El Timo 

    Es una glándula situada detrás del esternón. Es uno de los pilares de nuestro sistema inmunológico, directamente relacionado con la conciencia, los sentidos y el lenguaje. El timo se agranda cuando estamos alegres y se encoje cuando sentimos estrés o enfermamos. Los asanas de apertura de pecho son excelentes para activar el timo. Por ejemplo: Bhujangasana (la Cobra), Dhanurasana (el Arco), Usthrasana (el Camello), Setubhandasana (el Puente) y Urdhva Mukha Svanasana (el Perro boca Arriba). Existe una estrecha relación entre la música, los mantras y el sistema endocrino. Concretamente el sonido “Aaaa” tiene el poder de hacer vibrar el timo y mantenerlo activo.  

                El Bazo 

    Es un órgano vital situado en la parte superior izquierda de la cavidad abdominal. Sus funciones van desde la filtración de la sangre, participación en la absorción de los nutrientes de los alimentos, hasta ser el lugar de maduración y almacenamiento de los linfocitos. Las posturas de Yoga que comprimen y masajean el bazo son beneficiosas para mantenerlo en buen estado de funcionamiento. Estas son torsiones profundas como Ardha Matsyendrasana y asanas de flexión lateral y oblicua hacia el lado izquierdo como Trikonasana (el Triángulo), Janu Sirsasana (la Espiral) y Parsvottanasana (el Avestruz). Un excelente ejercicio que favorece el sistema inmunológico es Suryanamaskar o Saludo al Sol, ya que combina extensiones de pecho que activan el timo y flexiones para masajear los órganos internos con una respiración acompasada con el movimiento.  

    Para que el sistema nervioso funcione no solo tenemos que estar descansados, bien nutridos y con los músculos liberados, sino que la parte mental debe estar equilibrada. Las emociones y los pensamientos impactan directamente en nuestro prana o sistema nervioso. Con tus pensamientos puedes crearte tu sufrimiento o tu liberación.  

    EChakra (centro de energía) del corazón está en el centro de nuestro pecho y se asocia a las defensas de nuestro organismo porque es donde se encuentra la glándula Timo, que se aloja detrás del esternón y es la última responsable del sistema inmune. Cuando se tiene bloqueada esta parte, se debilita el sistema inmunitario.  

    En cualquier caso, es esencial recordar que lo importante para no perderse es mirar hacia dentro. Cuando se te presenten adversidades, retos, cambios o vaivenes, no te dejes arrastrar por el miedo en cualquiera de sus formas y conecta con tu Esencia en tu interior, en el fondo de tu Corazón, en el núcleo de tu Mente. Yo te puedo acompañar en ese camino. 

    Gracias 

    Namasté